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Escarlet Salvatierra plasma a la mujer en su obra

Fuente: Página Siete.

La artista cochabambina abrirá dos muestras el jueves en el Museo Nacional de Arte.

Autorretratos, pinturas de mujeres madres y trabajadoras en su cotidianeidad y parte de la vida en contacto con la muerte debido al Covid-19 forman parte de la propuesta de la artista plástica Escarlet Salvatierra. La cochabambina inaugurará dos muestras en el Museo Nacional de Arte (MNA, calle Comercio esquina Plaza Murillo) el jueves 13 de enero.

La primera de las exposiciones lleva como título Mujeres valerosas. Estará en el Patio de Cristal del repositorio y está formada por piezas que destacan la vida y obra de las mujeres en la sociedad boliviana. 

La segunda exhibición es una retrospectiva. Ubicada en la sala Diez de Medina, presentará las propuestas en las que la artista cochabambina trabajó en un cuarto de siglo.

Según el catálogo de las muestras, en ese periodo Salvatierra perfeccionó la técnica figurativa con la realización de cientos de autorretratos, en distintas poses, momentos, y con un énfasis especial en su rostro y cuerpo desnudo.

“Lejos de los comentarios iniciales de quienes encontraron en sus pinturas cierto narcisismo o falta de pudor, la artista simplemente se creó, se construyó y reconstruyó a lo largo de los años, profundizó en sí misma y en su relación con su yo creador”, reza el texto del museo.

Fue guiada en el arte por su padre, Ruperto Salvatierra. Sin embargo, también influyeron en ella sus viajes al exterior. Sobre todo, aprendió mucho de su paso por el Cercle Artístic de Sant Lluc, en Barcelona, academia de arte por la que pasaron grandes exponentes como Picasso y Miró.

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Algunas de sus pinturas reflejan la admiración de Salvatierra por artistas universales como Rembrandt y otros. De manera directa, su obra Después de la fiesta rememora una de las creaciones de Pablo Picasso, Las señoritas de Avignon, claro que ella plasma una versión suya con algunos elementos nacionales como las caretas de diablesa y chinasupay.

En sus creaciones se revela el perfeccionamiento en la representación del rostro y el cuerpo humano como una proyección de belleza, color y vida.

Ella pinta desde niña al igual que posa como modelo, su comprensión sobre la creación está fuertemente arraigada en lo natural, de ese modo se enfrenta a juicios de valor de una sociedad que, por un lado, censura el cuerpo descubierto de la mujer y por otro, la convierte en objeto de explotación comercial.

Ambas exposiciones estarán abiertas hasta el 25 de febrero.