Economía

Las largas filas en busca de combustible no cesan en Cochabamba y Santa Cruz

FUENTE: UNITEL.

Vehículos del transporte pesado y liviano prácticamente pasan la noche cerca de las estaciones de servicio para poder abastecerse de diésel o gasolina

Persisten las largas filas de motorizados en las estaciones de servicio de Cochabamba en busca de diésel o gasolina, donde conductores deben aguardar por varias horas e incluso pasar la noche en el lugar para poder cargar combustible.

La situación era la misma en los diferentes surtidores de la capital cruceña donde camiones, buses, vehículos livianos y pesados esperaban sobre la calzada esperando a que lleguen las cisternas distribuidoras para poder abastecerse.

Los choferes que tuvieron que pasar la noche dentro de sus vehículos soportando las bajas temperaturas y la incomodidad manifestaron su molestia por la situación, ya que afirman que esto viene registrándose ya desde hace varias semanas y hasta ahora no se ha hallado una solución.

Un panorama similar se pudo observar en Santa Cruz, donde las estaciones de servicio se ven abarrotadas de vehículos tanto del transporte pesado como liviano.

En muchas zonas, se ha podido observar a los vehículos hacer incluso doble fila para poder ingresar a los surtidores, lo que sin duda genera congestionamiento, principalmente en las horas más caóticas.

Actualmente, la falta de combustible está provocando que la Cámara Boliviana de Transporte (CBT) y el transporte pesado se encuentren movilizados desde la pasada jornada donde han iniciado un bloqueo de carreteras exigiendo la atención de las autoridades.

Los afiliados han iniciado la medida de presión en las rutas que interdepartamentales como la doble vía Oruro – La Paz, Oruro – Machamarquita; Oruro – Toledo; en Suticollo, vía que conecta Cochabamba con el occidente; además del Puente de la Amistad, en el municipio cruceño de Montero.

Pese a las constantes filas, desde Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) insisten que no hay desabastecimiento y lo que existe es una sobredemanda debido a la especulación.