Policial

Cibercrimen: Accedió a un crédito por redes sociales, no pudo pagarlo y ahora es amenazada

FUENTE: RED UNO.

El préstamo debía ser pagado en un plazo de diez días, algo que no pudo cumplir, por lo que ahora recibe constantes llamadas amenazándola.

Una nueva víctima de la modalidad extorsiva de créditos por redes sociales ha surgido en el departamento del Beni, donde una mujer que accedió a un préstamo de 1500 bolivianos ahora enfrenta amenazas de muerte por no poder cumplir con los pagos.

La afectada relató que solicitó el crédito a través de una aplicación en línea, pero solo recibió 900 bolivianos en su cuenta, a pesar de haber solicitado 1500. El préstamo debía ser pagado en un plazo de diez días, algo que no pudo cumplir.

«Yo accedí al crédito bajándome una aplicación. Ellos dan 10 días de pago y yo solicité 1500, pero solo me llegó 900 a mi cuenta», explicó.

Tras no poder cumplir con el plazo de pago, al día once comenzó a recibir llamadas amenazantes. Los extorsionadores le han advertido que, si no paga, buscarán a su familia. «Me amenazan que, si no pago, van a buscar a mi familia, que tienen datos sobre nosotros y van a empezar a mandar mensajes los familiares», declaró la mujer.

El interés impuesto es de 60 bolivianos por día, una cifra que se acumula rápidamente, haciendo casi imposible saldar la deuda. Además, la mujer señaló que las llamadas provienen de números que no son de Bolivia, lo que complica aún más la situación.

Uno de los audios enviados por los cobradores refleja la gravedad de las amenazas: «El pago era hasta el día de ayer, así que yo el día de mañana no tengo nada que ver con lo que llegue a pasar. Tú tienes un pago, una responsabilidad y si no cumples ya no es lío mío.»

Días atrás, la Policía desbarató un grupo criminal que ofrecía montos de dinero como préstamo a través de cuatro aplicaciones. Para acceder, la víctima debía aceptar cláusulas, pero al hacerlo, las app se apoderaban de todos los datos del teléfono celular de las personas, entre contactos, fotos, cuentas en bancos y otros, que eran usados para la extorsión.